2° MEDITACION - EL PADRE MISERICORDIOSO
LUCAS 15, 11-32
Aquí cabe preguntarse que idea tengo yo de Dios? Mi imagen es similar a la imagen proyectada en algunas escenas del antiguo testamento? De un Dios duro en algunas oportunidades, visto como el "Dios de los ejércitos", que castiga la no obediencia o es implacable con los enemigos? etc...
O por el contrario, es la imagen de un padre misericordioso, como lo vemos en esta parábola? Que a pesar de los errores de sus hijos, los trata con amor y comprensión aunque no lo merezcan?
Y también nos preguntamos?... Que actitud tengo yo con el Señor?
Tomémonos un instante, para ver un poquito en detalle a los distintos personajes de la historia, que manifiesta Jesús, en esta parábola
En primer lugar, la actitud egoísta del hijo que reclama su herencia al padre, para terminar dilapidando los bienes. Ese muchacho que cree que con dinero, se puede comer al mundo, sin importarle nada de los demás. Se le acaba la plata y los amigos del campeón... No habremos pasado nosotros por alguna circunstancia parecida en algún momento de nuestras vidas?
Pero bueno, sigamos con la historia... Se da cuenta que se mando una macana y tiene que pagar las consecuencias, al punto de pasar hambre y caer en servidumbre.
Y enseguida que recuerda? Que en casa de su padre, cualquier servidor lo pasa mucho mejor que el en ese país...
En el dolor y la nostalgia de su vida acomodada... Iré a casa de mi padre y le pediré perdón! Aunque sea que reciba el mismo trato, que reciben sus empleados...
A veces, no cerramos los oídos a los consejos de los mayores que nos quieren bien y que son para que no pasemos por circunstancias dolorosas, pero las pasamos por alto, ya que la sabemos lunga y a nosotros no nos va a pasar nada!
Que otro personaje encontramos en la historia?
El hermano que cuando se entera, pone el grito en el cielo... En el que vemos? Primero egoísmo, después, falta de amor, ingratitud, resentimiento, etc... No entiende la actitud del padre!
Nosotros también a veces juzgamos las actitudes ajenas y las calificamos como estúpidas, cuando vemos que los otros son "blandos", con quienes a nuestro entender no lo merecen...
Bueno ahora nos falta hablar del personaje central de la historia...
El padre misericordioso, que sabe perdonar y hacer una fiesta, porque ha recuperado a su hijo amado, que estaba muerto y volvió a la vida y así poder disfrutar en comunión con los demás esa actitud de aquel que reconoce sus errores y sabe pedir perdón...
En esta historia, Jesús nos demuestra que Dios nos ama con amor infinito, personal y eterno...
Que solo lo pueden comprender aquellos que no son orgullosos, presuntuosos, envidiosos. Todos aquellos que no aman a sus hermanos. Son los que se pierden la dulzura de estar en intimidad con el Padre.
El Señor nos trajo hasta aquí, ese mismo Señor de la parábola. Levantémonos y digamos...
"Iré a mi Padre y le diré..."
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